Los caminos del señor son inescrutables, aunque no del todo.
Hoy estuve en un lugar del interior de la provincia de Pontevedra: Barcia, del municipio de A Lama.
Monte y monte y valle y río. Lugares casi respetados por la mano de la humanidad.
Nada tiene que ver el interior de Pontevedra con su costa, dónde casi todo el litoral está desfigurado, dónde ya está casi todo invadido y afeado.
No ha sido un día de excursión campera, sino visita social. Y de fraternidad. Pero esa es otra historia.
El caso es que ya que estábamos allí, nos dimos una pequeña vuelta
Y entre "silvas" y "toxos"...
Sus frutos
Su flor: "que a flor do toxo era o alecrín"
Y brezo también
Paisaje rural donde todo vale, todo es útil.
Como en Zamora, las cosas cuestan mucho conseguirlas y hay que sacarles todo el partido posible. Si los muelles ya son demasiado blandos para nuestros cuerpos, se puede hacer un cierre que va a permanecer tiempo y tiempo.
y luego nos entretuvimos en la iglesia, que está rodeada por el campo santo, como tantas otras iglesias rurales de Galicia.
La iglesia está en el núcleo "urbano" y por tanto entre personas vivas y muertas, todas comparten espacio. Sin problemas, Y si los hay es cosa de las vivas, que ya lo arreglarán desde la tumba, si pueden. Si no, pues eso que se llevan.

No hay comentarios:
Publicar un comentario