miércoles, 20 de abril de 2016

Sin destino

En la convicción de que nadie o muy pocas personas van a leer este blog, me voy a permitir derramarme más o menos a gusto. Igual que hacía en Facebook al principio. Hoy ya no me permito ser libre en mis perfiles. Debo confesar que tengo un tercer perfil, que no utilizo, y en dónde, en ocasiones, me he desahogado. Desahogarse por desahogarse, pues no va a ningún sitio: ese tercer perfil, además de no tener amigos, es para "solo yo".
Desde aquí tampoco iré muy lejos, pero está abierto a todo el mundo. ¿Quién sabe? Tal vez esta botella de agua lanzada al mar caiga en manos de alguna persona y se sienta conmovida. Prefiero que se sienta conmovida a que me desprecie, es más placentero, sin duda. Aunque sea menos fructífero, pues la palmada no te incita a dar más de lo que tienes, cuesta dar un paso más con la ocmplacencia; sin embargo, la bofetada te revuelve, te lleva a dar esa vuelta de tuerca necesaria.


(incompleto)

1 comentario:

  1. Qué putada no poder ser libres en lo que escribimos. A veces me he sentido así. Que me lea alguna ex me pone de los nervios. Hasta descubrí que me lee la mujer que me limpia la casa!!! De vez en cuando me lío la manta a la cabeza y exploto verbalizando lo que realmente me apetece. Y quién se asuste, se de por aludida, o reniegue de lo que ponga, que no vuelva por este espacio personal que nos construimos a nuestra medida Klemen...

    Un abrazo!

    ResponderEliminar